Una tarde diferente. Distinto local. Compañía inmejorable. Y eso que hasta esta tarde no la conocía. Una tarde especial. Ninguna actividad impresionante. Tres sillas un primo su novia y un servidor. Música en alto. Y palabras. Muchas palabras. Mucho tiempo había pasado desde que tuve por última vez esa conexión con mi primo.
La sonrisa de un luchador. El saber que se va a poner bien cuando todo parece perdido y esto es lo que va a hacer que se recupere. Risas y conversaciones. ¿Los temas? Variados. Desde karate hasta el blog pasando por el partido del Athletic de la semana pasada.
Sonará extraño pero echaba en falta una conversación como está con mi primo. Una conversación de esas que no tienen sentido porque el tema es lo de menos.
Ver sonreír de esa forma a alguien que lleva un mes en el hospital. Esa actitud luchadora que se que yo no sería capaz de tener. La seguridad de que esto es algo temporal. Una nueva lección que me das. Algo nuevo que aprendo de ti. Estas son las cosas que te hacen grande. Cosas como estas me siguen haciendo admirarte cada vez más.
ERES GRANDE PRIMO. ERES ENORME. TE QUIERO TÍO!!