El día empezaba un poco movidito y es que ha tocado dormir en el sofá. Cosas de ser el hermano pequeño. Serian las 10:00 y hemos salido a dar un paseo por Madrid. Hemos llegado al retiro y seguido hacia el Prado. Una vez dado el paseo nos hemos dirigido a Gran vía. Allí hemos hecho las ultimas compras. Esta vez sí que sí las ultimas de verdad. Después, ha tocado tarde de piscina. Que afortunado me siento de verdad. No os imagináis lo que es poder pasar una tarde entera en la piscina de un hotel, bañarte cuando quieras etc.
Como anécdota curiosa del día cabe destacar que en el mismo hotel que estamos hospedados mi familia y yo está la selección española de baloncesto. Parece ser que es la concentración previa a los juegos olímpicos de Rio de Janeiro. He tenido la ocasión de fotografiarme con Calderón y con el seleccionador nacional y espero poder seguir encontrándome con otros jugadores. Quiero destacar la amabilidad de todos ellos. Pese a que es algo que deberían hacer, no muchos deportistas se paran con una sonrisa, hablan con un joven aficionado y se sacan fotos. Y además en el caso de estos dos con los que he podido estar han sido tremendamente amables y agradables. Un pequeño gesto que para ellos no significa mucho y que a nosotros, los aficionados nos encanta. Muchas gracias jugadores!