Y ahora que se termina el verano es momento de decir adiós a muchos amigos y compañeros. Como ya sabéis, es momento de empezar una nueva etapa y muchos han decidido empezarla en una nueva ciudad.
Es momento de decir hasta pronto a los Gorkas, las Lauras y las Christinas. Es momento de dar un último abrazo a toda esa gente que durante tantos años o durante unos pocos meses ha estado contigo y ha hecho de tu vida algo mejor.
Muchos os habréis fijado que no pone «es momento de decir adiós» y es que la distancia es solo un número, y tenemos la suerte de contar con herramientas suficientes como para poder hablar cada día con las personas sin importar si están en Barcelona, Holanda o Thailandia.
Aquellos que fueron importantes, seguirán siéndolo, y aunque nunca fui bueno en esto de las despedidas, creo que os merecíais una especial. Porque sabéis que sin vosotros estos últimos meses/años hubiesen sido muy distintos.
Porque juntos hemos compartido nachos y hemos ido a San Mamés, nos hemos abrazado y emborrachado (perdón mamá) hemos salido de fiesta y hemos charlado entre lágrimas. Pero siempre en plural, siempre hemos estado ahí cuando el otro lo ha necesitado y bien sabemos que esto va a seguir así.
Porque recordad compañeros, la distancia solo es un número, y esto solo es una excusa para que pueda viajar a Holanda y Barcelona, para volver a Londres, y con vosotros, al fin del mundo si hace falta.
Dedicado a Gorka, a Laura y a Christina, porque sabéis que sin vosotros nada hubiese sido igual.