7. 7 son los días que quedan para que 2019 se acabe. 7 es también el día en que nací y por eso, como homenaje al que de tener, sería mi número de la suerte trataré de contar, en siete párrafos, mi 2019. Vamos a ello.
Cáncer. La primera palabra quiero que sea la de este puto infierno de enfermedad. Y lo quiero por dos personas en concreto. Primeramente por ti mamá. Porque una vez más nos has dado una lección a todos de lo que es superarte, de lo que es querer y de lo que realmente es ser fuerte. Inés. Tú me enseñaste a vivir cada día con una sonrisa aun cuando todo parecía irse a la mierda. En el cielo necesitaban médicos y contigo no solo tienen eso, se han llevado a toda una superestrella. Te quiero.
Crecer. No se si por gusto o por necesidad este año me ha tocado crecer. Crecer como persona, como estudiante, como intento de emprendedor y hasta como pseudo-escritor. Sí, sí, eso de crecer suena muy bonito, pero… ¿a qué coño te refieres con eso de crecer, Guillermo? Me refiero a hacerme mejor, a asumir responsabilidades, a correr riesgos, y a empezar a labrar mi camino. No se, me refiero a saltar al vacío por aquello en lo creo, pero por primera vez a hacerlo con un plan.
Amistades. Este año he tenido la oportunidad de conocer a gente que ha pasado a formar parte de mi familia. Magui, Carla, Inés, Fio, Ander, Ro, Oier… pero también he disfrutado incluso más de la compañía de los que siempre están ahí. Pablo, Paula, George y Leire aquí va mi pequeño homenaje y mi gran agradecimiento.
Berkeley. No sólo por haber podido vivir la 5º mejor universidad del mundo desde dentro sino por todo lo que ha significado a nivel personal. Ha sido una cuna de primeras veces. La primera vez en la que he estado dos meses valiéndome por mi mismo. La primera vez que cruzo el charco yo solo o la primera vez que un ya nos veremos con alguien de verano acaba por convertirse en realidad. Ya lo he dicho alguna que otra vez, pero ha sido duro, exigente y mágico a partes iguales. Ha sido conocerme a mi mismo y aprender. Ha sido elegir lo que quiero hacer y saber cómo quiero hacerlo. Berkeley ha sido, un sueño que algún día repetiré. O tal vez no, quien sabe.
Familia. Seamos sinceros, ha sido un año perro de cojones, pero cómo siempre cuánto peor parece ir todo más nos unimos, más nos apoyamos y más resurgimos. Porque ya sabéis que sin vosotros nada sería posible y porque 2020 va a ser un año lleno de magia para nosotros.
Sueños que pasaron a ser objetivos. Retos que acabaron por cumplirse. Victorias que parecían imposibles y que o bien efectivamente lo fueron, o bien acabaron par convertirse en realidad. Momentos muy felices? Millones. Momentos de esos que no salen en Instagram? muchos más. 2020. Voy a por ti. ¿Me acompañas?

