2019. 7.

7. 7 son los días que quedan para que 2019 se acabe. 7 es también el día en que nací y por eso, como homenaje al que de tener, sería mi número de la suerte trataré de contar, en siete párrafos, mi 2019. Vamos a ello.

Cáncer. La primera palabra quiero que sea la de este puto infierno de enfermedad. Y lo quiero por dos personas en concreto. Primeramente por ti mamá. Porque una vez más nos has dado una lección a todos de lo que es superarte, de lo que es querer y de lo que realmente es ser fuerte. Inés. Tú me enseñaste a vivir cada día con una sonrisa aun cuando todo parecía irse a la mierda. En el cielo necesitaban médicos y contigo no solo tienen eso, se han llevado a toda una superestrella. Te quiero.

Crecer. No se si por gusto o por necesidad este año me ha tocado crecer. Crecer como persona, como estudiante, como intento de emprendedor y hasta como pseudo-escritor. Sí, sí, eso de crecer suena muy bonito, pero… ¿a qué coño te refieres con eso de crecer, Guillermo? Me refiero a hacerme mejor, a asumir responsabilidades, a correr riesgos, y a empezar a labrar mi camino. No se, me refiero a saltar al vacío por aquello en lo creo, pero por primera vez a hacerlo con un plan.

Amistades. Este año he tenido la oportunidad de conocer a gente que ha pasado a formar parte de mi familia. Magui, Carla, Inés, Fio, Ander, Ro, Oier… pero también he disfrutado incluso más de la compañía de los que siempre están ahí. Pablo, Paula, George y Leire aquí va mi pequeño homenaje y mi gran agradecimiento.

Berkeley. No sólo por haber podido vivir la 5º mejor universidad del mundo desde dentro sino por todo lo que ha significado a nivel personal. Ha sido una cuna de primeras veces. La primera vez en la que he estado dos meses valiéndome por mi mismo. La primera vez que cruzo el charco yo solo o la primera vez que un ya nos veremos con alguien de verano acaba por convertirse en realidad. Ya lo he dicho alguna que otra vez, pero ha sido duro, exigente y mágico a partes iguales. Ha sido conocerme a mi mismo y aprender. Ha sido elegir lo que quiero hacer y saber cómo quiero hacerlo. Berkeley ha sido, un sueño que algún día repetiré. O tal vez no, quien sabe.

Familia. Seamos sinceros, ha sido un año perro de cojones, pero cómo siempre cuánto peor parece ir todo más nos unimos, más nos apoyamos y más resurgimos. Porque ya sabéis que sin vosotros nada sería posible y porque 2020 va a ser un año lleno de magia para nosotros.

Sueños que pasaron a ser objetivos. Retos que acabaron por cumplirse. Victorias que parecían imposibles y que o bien efectivamente lo fueron, o bien acabaron par convertirse en realidad. Momentos muy felices? Millones. Momentos de esos que no salen en Instagram? muchos más. 2020. Voy a por ti. ¿Me acompañas?

MI EXPERIENCIA EN LA 5º MEJOR UNIVERSIDAD DEL MUNDO.

Processed with VSCO with b1 preset
Como no, tenía que hacerme la clásica foto de postureo en una de las mejores escuelas de negocios del mundo.

Que tu cuerpo es capaz de aguantar mucho más de lo que creías lo sabías pero nunca lo habías experimentado. Sin embargo, como alguien dijo una vez, nunca digas que de este agua no beberás. Llegaste a Berkeley y ahí todo iba a cambiar para ti.

Pasarías de dormir 8-9 horas a dormir 4-5. Creías que no serías capaz de aprender todo lo que necesitarías pero lo acabaste consiguiendo. Dudabas de tu capacidad de esfuerzo, hasta que esforzarte fue tu única opción.

Decidiste no centrarte en estudiar sino que preferiste aprender. Pero es que el ambiente invitaba a ello. Conociste a gente con inquietudes. No había nadie que no pensara diferente. Que no tuviera dudas y que no se cuestionara las cosas. No viste a ni una sola persona que no soñara con hacer cosas grandes.

Sin embargo, sabías que ya que viajabas 10.000 kilómetros no ibas solo a estudiar. Exploraste San Francisco, cruzaste el Golden Gate en bicicleta. Comiste en Sausalito y cogiste el ferri hasta Alcatraz. Conociste a personas increíbles.

Tomaste un Uber a las 11 de la noche para irte a comer helado con una buena amiga, con ella reíste hasta que te saltaron las lagrimas y volviste en patinete a casa. 1 hora y media subido a un patinete, pero joder qué hora y media.

Celebraste el cumpleaños de tu compañero de habitación y juntos comisteis helado mientras hablabais de lo jodidos que estabais por todo lo que teníais que estudiar.

5A4ABCD0-73E3-4E01-BFA6-B860BD9C48F5
No todo iba a ser estudiar, ¿no?

Te reencontraste con un amigo al que no veías desde hacía 7 años y jugaste a tenis, comiste e incluso viste un museo que proyectaba clásicos del cine de forma gratuita a la noche en el pleno centro de Berkeley.

Fuiste a fiestas en fraternidades, jugaste a tenis en las pistas de la universidad, hablaste con un profesor que había sido vice presidente del Banco de America.

Ligaste y luego la cosa te salió mal, muy mal de hecho. Pero esa, es una historia de la que hablaremos otro día.

¿Fue intenso? Muchísimo. Fue duro? Durísimo. Valió la pena? Cada segundo. Volverías? Mañana mismo.


Este post va dedicado a todos los que siempre creen en mi, pero también a los que no. A los que no creyeron que lo conseguiría y a los que en los momentos duros de esta experiencia me animaron a seguir.

Pero sobretodo, este post va dedicado a Miguel Ángel, y es que de no ser por él, este blog habría cerrado hace bastantes meses.

Necesito tu ayuda.

Son muchos los personajes exitosos que dicen que lo arriesgues todo por tu sueño. Que dejes la carrera o a tu novia, te animan a hacer aquello que realmente quieres. Cambia tu vida gritan todos. De hecho, lo dicen tanto y son tan buenos diciéndolo que a veces a uno le dan hasta ganas de hacerlo.

En las últimas semanas he pasado por 3 moods muy distintos. Por un lado, mi mood profesional. Mi mood de ver videos, leer libros y estudiar cosas que me lleven al mundo de la banca de inversión, mundo en el que creo que quiero acabar cuando termine la universidad.

En segundo lugar, mi mood hippie, el mood de escuchar música alternativa, , de querer aprender a hacer surf y de descubrir playas y lugares mágicos con amigos.

Y ahora me encuentro en el tercer mood. El de lanzarlo todo y empezar de cero. Empezar de cero, sin embargo, esta vez,  no es crear una marca de ropa e invertir en ella todos mis ahorros, empezar de cero, ahora, lo entiendo como dejar de lado todo aquello que no me lleve a donde realmente quiero estar.

Pero son muchas las preguntas que pasan últimamente por mi cabeza. La más importante y a la que no se responder y en definitiva la que más me quita el sueño es la siguiente: ¿Dónde coño quiero estar de aquí a 5 años? ¿Y en 10?

El problema es que, si no soy capaz de responder a estas preguntas, ¿cómo voy a saber qué hacer para llegar a mi objetivo?

Es decir, si no tengo claro dónde quiero estar, es imposible que llegue, pues no sabré que camino seguir o qué pautas tomar.

Estoy seguro de que, estas preguntas rondan la cabeza de muchos de los culos inquietos que hay en el mundo, de las personas que quieren cambiar el mundo o que simplemente quieren montar una empresa. De las personas que no se conforman con hacer lo ordinario, sino que quieren innovar. Supongo, en definitiva, que serán las preguntas que se hagan a diario muchos de los outsiders que acabaron por cambiar las cosas.

Por lo menos, estoy contento de saber que he encontrado un problema al que tengo que hacer frente. He visto algo que me preocupa y por ende algo que tengo que solucionar. No obstante, la verdad es que no tengo ni puñetera idea de cómo voy a hacerlo.

Así que, queridos lectores del blog, necesito vuestra ayuda. Necesito que me digáis cómo encontrasteis vosotros qué es lo que queríais hacer en vuestra vida, o dónde queríais veros de aquí a x años. Podéis hacerlo comentando este post, escribiéndome un correo a guillermomartin99@gmail.com o llamándome aquellos que tengáis mi número.

Muchas gracias de antemano!

DECÁLOGO PARA UNA VIDA MÁS SALUDABLE.

Para este 2019 me propuse solo una cosa. Vivir de forma más sana. Pero esto, como todo es algo que ha de trabajarse y requiere esfuerzo, mucho esfuerzo. Así que a continuación, os dejo un decálogo de hábitos que te harán tener una vida más saludable.

  1. Mens sana in corpore sano. Hasta ahora, al hablar de salud solo pensaba en encontrarme bien fisicamente. Sin embargo, poco a poco he ido aprendiendo a que estar bien mentalmente es tan importante o incluso más que estar bien fisicamente. Para ello, pretendo introducir en mi vida ratos por ejemplo para la meditación o para reflexionar.
  2. Ordena tus pensamientos y tareas: Gracias a las To-Do List conseguí estructurar cada uno de mis días, y lo que pretendo ahora es conseguir que en lugar de compartimentos estancos cada uno de esos días vayan de la mano con alcanzar mis metas. Para ello sin embargo, tengo que evaluar cuales son mis metas y para tal fin trataré de responder a un par de preguntas. ¿Qué quiero hacer con mi vida? ¿A dónde quiero llegar? y ¿Cómo lo consigo? Una vez respondidas enfocaré toda mi energía y todos mis esfuerzos en lograr aquello que me haya propuesto.
  3. ¿Urgente o importante? Muchas veces, no somos capaces de diferenciar entre urgente e importante y cuando se nos acumulan las tareas colapsamos. Por ello, quiero aprender esta destreza que creo que puede ser muy positiva. Sin duda, va muy de la mano con el primer apartado.
  4. Deja tiempo para ti. Son muchas las veces en que vivimos demasiado centrados en estudiar, trabajar, ponernos en forma… pero no dejamos absolutamente nada de tiempo para hacer aquellas cosas que nos hacen realmente felices. Por lo tanto, dedicaré algunos huecos a lo largo del día para mi. Para escuchar música, ver películas, aprender algo que siempre haya querido… ¿Y tú, dejas cuanto tiempo te dedicas al día a ti mismo?
  5. Relativizar: Son muchas las ocasiones en las que no sabemos darle a las cosas la importancia que realmente tienen y por ello nos ofuscamos, agobiamos o lo pasamos mucho peor de lo que realmente deberíamos. No olvidemos que en 20 años ni siquiera nos acordaremos de aquello que hoy tanto nos preocupa.
  6. Descansar. Algo que ha brillado por su ausencia en mi vida hasta ahora ha sido el descanso. Me he querido comer el mundo -cosa que sigo queriendo- pero al hacerlo sin ningún tipo de guión o programa, se me atragantó. Han sido muchas las buenas costumbres que he ido perdiendo, pero una de las que más me ha lastrado ha sido sin duda la falta de descanso. Para poner fin a este problema cada día me obligaré a dormir un mínimo de 8 horas.
  7. Reír, reír mucho. El fin último en la vida de todo ser humano es ser feliz, y pese a que cada persona tiene una definición de felicidad diferente, para alcanzarla, sea cual sea, es imprescindible reír. Reír sin parar.
  8. La comida es nuestro cargador. Cada día cargas tu móvil, el ordenador, el iPad e incluso los auriculares. ¿Pero pones el mismo empeño en cargar tu cuerpo? Yo sin duda hasta ahora no lo hacía, así que he decidido comer más sano. Tampoco quiero obsesionarme con la nutrición sino simplemente aportar a mi cuerpo todos los nutrientes que necesita.
  9. Deporte: Deporte sí, pero al igual que con la comida, sin obsesionarse. Ejercitarse es bueno no solo físicamente, sino porque durante ese rato de correr, ciclismo o tenis no estarás pensando en los marrones del trabajo o de la universidad. Te servirá de parapeto y te permitirá coger aire para una vez terminada la sesión volver al trabajo con más fuerza!
  10. Leer más, vivir menos conectado. Cada día vivimos más pegados a pantallas. El ordenador, la tablet, la televisión o el móvil nos acompañan cada día y solo fomentan la más insana competitividad entre personas y nos hacen perder muchísimo tiempo. Por eso, mi recomendación y reto es minimizar el tiempo que «pierdo» entre pantallas al estrictamente necesario. Para ello, he decidido por ejemplo aprovechar los ratos en el metro para leer en lugar de para mirar mis Redes Sociales. Busca una temática que te atraiga o que simplemente te distraiga, un asunto que te fascine y deja que el libro te engulla en su trama.

¿Y tú qué vas a hacer para tener un año más saludable?

EMPRENDER ES APRENDER.

Emprender tu pequeño negocio de ropa es aprender a priorizar. Es aprender que no podrás salir a cenar con amigos o que no podrás irte de fin de semana porque has invertido tus pocos ahorros en esa locura con la que siempre soñaste aún sabiendo que es probable que no llegue a nada.

Es meterte en faena y aprender a diseñar con photoshop tu propia ropa, es responder mails al llegar muerto de la universidad, recoger los paquetes y acercarles sus productos a tus clientes.

Crear tu propio sueño es ser agradecido con todos aquellos que han creído en ti desde el primer momento, aquellos que te han comprado tu colección o los que te han dado su punto de vista más sincero acerca de tus diseños.

Arriesgarlo todo por tu marca es la inseguridad al recibir la nueva colección por no saber si la venderás entera y también alegria al ver que no te queda ni una sola prenda en stock.

Es también levantarte cada mañana pensando como mejorar y como darle una nueva vuelta de tuerca a tus creaciones. Ver tutoriales para mejorar en el uso de programas de diseño y buscar aquello que pueda hacerte diferente.

Perseguir tu sueño es en definitiva dar un salto al vacío porque realmente crees en aquello que vas a hacer. Es sacrificio y esfuerzo, pero sin duda, perseguir tu sueño es lo más gratificante que uno puede hacer.