Sé que hace no mucho os dije que probablemente no volviese a escribir en este blog. Así ha sido durante varios meses. Meses en los que aunque no haya publicado, sí que he escrito. Sin embargo, siempre os he sido sincero. Todos los que me leéis y además me conocéis sabéis que para mi, este rincón es como mi terapia. Me ayuda a soltar todo aquello que me preocupa o que no me deja dormir. También es donde plasmo todas las buenas nuevas que voy recibiendo.
Y por muy irónico que parezca, por incomprensible (hasta para mi) que sea, el flipado del stay positive lleva una temporada sin ningún tipo de motivación ni de orden. No se si es por todo esto que estamos viviendo, por el Covid, por los que no están, por la universidad y por cómo están gestionando la situación, por un Erasmus que tengo obligación de hacer y del que a menos de dos meses no sé nada, o por qué, pero el hecho es que cada vez tengo menos ganas de estudiar, de crear y de hacer cosas.
Sé que no es la primera vez que me pasa, y sé que antes o después todo volverá a su sitio. Sin embargo, no os mentiré, esta vez se me está haciendo bastante cuesta arriba todo. Confío en ser capaz de encontrar un orden, en organizar mi vida y en dejar atrás todo aquello que no depende de mi. En poder volver a dormir bien, y sobre todo en poder volver a descansar. Confío en que todo vuelva a su sitio, y confío en poder volver a celebrarlo con todos vosotros.
Así que a todos los que me leéis, si últimamente me notáis más distante, si veis que no respondo a los mensajes o que no estoy tan risueño como siempre espero que me disculpéis, estoy intentando volver a encontrarme y tratando de reorganizar mi vida.
Pronto todo estará mejor. Ya lo veréis.