Esta va por ti primo! 

Por los momentos vividos y por los que quedan por vivir. Por no escribir con la cabeza y escribir con el corazón. Por los consejos que me diste, que me das y por todos los que te quedan por darme. Por las frases que me transmitiste y que se me quedaron grabadas. Por qué eres fuerte y esto es una anécdota en tu pasaporte vitalicio. Ese pasaporte del que hablaba la semana pasada. 

Por los sueños cumplidos y por los que quedan por cumplir. Por los que quedan por soñar. Porque juntos todo es mucho mejor. Por los partidos de fútbol y las lecciones que me dabas y das al baloncesto. Por los momentos explorando el caserío y las arenas. Por todos los sitios que nos quedan por explorar. 

Porque fuiste fuerte, lo eres y lo seguirás siendo. Porque me ayudaste a creer en mí cuando no tenía motivos. Porque tú estuviste cuando la gente se iba. Hoy por ti y mañana por mí. Hoy nos toca estar a nosotros a tu lado. Hoy y siempre. 

Porque no puedo más que darte las gracias por todo lo que me has enseñado, no puedo más que estarte agradecido por todo lo que me has aportado desde que tengo uso de razón. Porque esto solo es el principio y queda mucho por vivir. Que Dios da sus batallas más duras a los mejores soldados y a ti ninguno te hace competencia. Por todo esto y mucho más. Por seguir escribiendo momentos juntos. 

Un abrazo.

EL TRABAJO MÁS GRATIFICANTE QUE PUEDES TENER.

Voy a ofrecerte un trabajo. Un trabajo vitalicio y sin sueldo. ¿Tu horario? 24 horas al día 7 dias a la semana. Sin posibilidad de vacaciones. ¿Así visto no suena interesante verdad? Sin embargo, millones de personas se han presentado al proceso para ocupar este puesto. La mayoría lo han conseguido y es que tiene una disponibilidad infinita.

Es un trabajo complicado, pero, no requiere saber Inglés ni Francés, tampoco requiere una gran nota media. Pese a lo que pueda parecer, la tasa de abandonos es mínima y casi el 100% de los contratados son felices. En gran parte gracias a esta oportunidad. Para todos los nuevos empleados un antes y un después en sus vidas.

Te presento uno de los mejores trabajo que vas a encontrar. Ser madre/padre.

No importan los disgustos que te lleves, el orgullo y la emoción con con los pequeños avances de tu hijo te harán olvidar los malos momentos. Sus primeros pasos sin ayuda, la primera palabra, un título a nivel deportivo o académico…

Un trabajo con duras condiciones que pese a todo miles de personas deciden empezar cada día.

DEDICADO A LA MEJOR MADRE DEL MUNDO ENTERO. MAMÁ, GRACIAS POR TODO. VA POR TI!

Llenando currículums & pasaportes.

No es solo una canción, es el recuerdo que te trae. No es solo un banco, son los momentos vividos en él. No es el sitio en sí, es el trasfondo que tiene para ti. Tu curriculum de la vida. En él se graban los momentos vividos. El que de verdad importa.

La vida consiste en vivir aventuras que te llenen. Ir generando recuerdos que revivir años más tarde. Recuerdos que te hagan sonreír cuando pienses en ellos. En definitiva, vivir el mayor número de aventuras de la mejor manera posible.

No se trata de ser  seres vivos sin vida, perderse en la rutina, no pensar y no hacer; en definitiva, no vivir. «Solo tenemos una vida, pero si la vives bien es suficiente» y esto es lo que hemos de hacer. Vivir. Y estas vivencias dejan recuerdos. Unas memorias que de repente años más tarde sin saber por qué recuerdas y revives.

Poco a poco pasan los años y vas completando los sellos de tu pasaporte, este tiene una gran ventaja respecto al de tu país. No caduca. Es un pasaporte que has de llenar a lo largo de toda tu vida. Desde que naces, hasta que mueres.

Pero de repente, un día se te ocurre echarle un vistazo y te das cuenta de que está lleno. Entonces, dejas de seguir añadiendo nuevos momentos, dejas de vivir nuevas aventuras, viajes, carreras o proyectos, y es en ese momento en el que estás perdido.

Te acomodas, pasa el tiempo y acabas apalancándote. Vives a base de cosas que solo te aportan un placer que solo dura unos segundos, quizás minutos, horas o días. Pero un placer que se acaba. En definitiva, dejas de vivir.

SIGUE COMPLETANDO TU PASAPORTE, TU CURRICULUM O COMO QUIERAS LLAMARLO,¡ SIGUE VIVIENDO Y DISFRUTANDO!

Una Semana Santa especial. 

Viernes de dolores. Ha llegado ese día. Momento de reencuentros. Momento de nervios. ¿Me entrara el hábito? Los zapatos… ¿Dónde los he dejado? ¿Y los guantes? Corres a la sede. Misma hora de años anteriores y como siempre, llegas tarde. La gente te mira por la calle y es que llevas en una bolsa un cono extraño. Cono al que nosotros, los cofrades llamamos capirote. Cono que nos convierte a todos en iguales. 
Llegas a la sede. Ves a Pablo, a Álvaro, Helena y todos con los que año a año compartes esta semana. Como cada año hay gente nueva. Poco a poco buscas entre ellos a los que son de tu edad. Hablas con ellos. Y es que si estás ahí es porque quieres. Porque compartes una misma fe. Te vistes, como siempre corriendo bajas a la iglesia. Dicen unas palabras, coges el farol, la vela o la cruz. Lo que te toque llevar cada día. 

Sales a la calle, la madre que busca al niño, El Niño que busca a su madre. El padre que encuentra a la hija. Te bajas el capirote. Esto ya está a punto de empezar. Te colocas en la fila, ultimas los detalles. Te atas la cuerda de la que colgaras el farol. Compruebas que la vela tiene mecha. Buscas a tus amigos para ponerte cerca y oyes el primer redoble del año. Pelos de punta. Esto ha empezado. 

Caminas por las calles de Bilbao. Vas mirando a los que año tras año abarrotan las calles. El Niño pequeño que tiene miedo. El que juega con su tambor de juguete. El que habla con sus padres sobre qué banda toca mejor. La anciana que se santigua al ver pasar la cruz. El hombre al que le brillan los ojos de la emoción. Van pasando las horas. Se empiezan a juntar el hambre con el cansancio y a ellos se les une el sueño. Mezcla explosiva. 

Acaba la procesión. Vuelves a la sede. Suena la Marcha Real. Ves al estandarte pasar. Estandarte al que de niño acompañabas y que probablemente en unos años lleves. Aplausos de los espectadores. Te quitas el capirote. Te echan la bronca por quitártelo antes de entrar a la sede. Tienes la marca de la goma perfectamente dibujada en la frente. Pelos de loco, ganas de ir al baño y cansancio. Mucho cansancio. 

Dejas la vela, suerte si no te toca subir a dejar un farol. Oyes cómo caen algunas. Sabes que esas son las que al día siguiente no tendrán mecha o gotearán. Habrá que estar más atento. 

Día tras día, año tras año. Una semana especial. Momentos irrepetibles e inolvidables. Momentos que te marcan.

Vive! 

Es increíble. Nos comemos la cabeza por todo, la mayoría del tiempo nos lo pasamos buscando solventar los problemas que tenemos y nos olvidamos de VIVIR. Para que resolver tantos problemas,¿ para que trabajar tanto, para que hacer tanto si al final vivimos tan poco? 

Tienes una vida y la estás malgastando, tienes 24 oportunidades por día de hacer cosas. Vamos a quitarle 8 para dormir y te quedan 16 horas llenas de posibilidades. Trabaja, haz deporte, sal con unos amigos, cena fuera, sal de fiesta incluso. Trabajar es importante, estudiar también pero hay vida más allá de estas actividades. 

De hecho, la vida empieza fuera de estas actividades, hay gente que vive por y para trabajar y ¿todo para que? Si no eres feliz de que te sirve tener más dinero, si no vas a poder aprovecharlo, no vas a tener tiempo para disfrutarlo. Trabaja menos y vive más. 

El otro día en clase nos dieron un discurso de estos que surgen de una pregunta para intentar perder tiempo que me marcó. La vida empieza fuera del trabajo, las vacaciones son para descansar y la vida para vivirla. Olvídate de problemas, cuando salgas del colegio estudia un rato pero no descuides lo que importa de verdad. No descuides vivir, no descuides ser feliz, haz deporte y estate con tus amigos. Estás en la mejor etapa de tu vida y la estás desperdiciando por pensar solo en estudios.

Y es verdad, tengo 16 años, es tiempo de vivir, de salir, de hacer deporte y de disfrutar. Tengo toda la vida por delante y si tenemos la suerte de vivir tenemos que aprovecharla.