DÍA 20:

Un miércoles más en Paris, y eso, como cada semana significa que es día de excursión. Hoy tocaba la Opera de Paris y Monmartre. Como cada miércoles el día empezaba más temprano de lo habitual, y estos últimos días más calor que de costumbre. Para desayunar:  tres zumos de naranja, un vaso de agua, dos boles de cereales y 4 tostadas con mantequilla. Parece mucho pero un celiaco en parís no sabe cuando va a ser la próxima vez que coma bien, por eso tiene que aprovechar cada oportunidad. Nos montábamos en el autobús y llegábamos a la ópera. Allí nos esperaba una guía increíble. Una de esas guías con las que da gusto hacer una visita. Y no solo una visita, también una vuelta, o lo que haga falta. Y además, ha sido de esas guías que explica bien las cosas, de esas que hace que sea interesante. Un diez sin duda vamos.

Después nos montábamos en el autobús camino a Monmartre. Primera parada; Sacre-Coeur. Y como siempre me han enseñado, cada vez que entras a una iglesia nueva pido tres deseos. Puede que se cumplan, tal vez no. Pero una cosa esta clara, si no los pides no se cumplirán nunca. Después un par de rezos por aquellos que más lo necesitan era momento de salir. Me encanta esa sensación cuando sales después de rezar. Te sientes una persona nueva.

Una vez terminada esta experiencia era momento de conocer este barrio, y no conozco forma mejor que mochila en mano caminar, caminar y seguir caminando. Eso si, cansa y mucho. Un par de fotos en el Moulin rouge y vuelta al colegio. Ducha y siesta. Pocas cosas mejores para reponer fuerzas después de sudar al sol de Paris. Y de cualquier otro sitio. Como ultima actividad, piscina. Como siempre una buena oportunidad de descansar el cuerpo. Y también de relajar la mente.

DÍA 19:

El calor sigue apretando en París, en clase seguimos viviendo pegados a una botella de agua y cada vez se van generalizando entre los españoles los sentimientos tanto de ganas de volver a casa como de decepción por nuestro aprendizaje en Lines. Y es que aunque los Señores de Astex nos vendiesen que íbamos a aprender muchísimo, y una inmersión total en el francés nos mintieron a la cara. Y no solo en eso, en muchas otras cosas más. Pero bueno, yo no estoy aquí para criticar un programa ni para nada. Yo estoy para contar mis vivencias aquí.

Y hoy tras una primera clase aburrida teníamos la típica pausa, después al volver a clase hemos hecho un juego de detectives, yo, me he ido un poco por las ramas y hemos acabado ganando. Aunque me he llevado una bronca cariñosa de mis compañeros por no haber seguido el guión. Era momento de comer. Hoy puedo decir que he comido hasta explotar, dos platos de pasta con dos patas y una pechuga de pollo, de postre, dos yogures.

Siesta rápida y llegaba el mejor momento del campamento. Tiphanie una profesora increíble, que conmigo se porta genial, siempre está dispuesta a echarme un cable, siempre me pregunta que tal me va etc. me ha hecho un nuevo favor. Me ha ofrecido darme clases particulares de preparación de examen del B2. La hora y media mas productiva de todo el campamento sin duda. Desde aquí Tiphanie y aunque no se si lees mi blog quiero darte las gracias porque con gente como tu es mucho mas fácil aprender y estar fuera de casa.

Después mas clase y por ultimo cocina. Hoy me ha tocado hacer unas cookies que estaban deliciosas con sus motitas de chocolate y todo. Una vez cocinado me he dado cuenta de que habían venido unos mejicanos al colegio y aunque no venían al campamento iban a alojarse aquí. Estaban jugando un partido de baloncesto y como no me he apuntado. Un poco de deporte siempre viene bien para acabar el día

DÍA 18:

Día 18. El cansancio empieza a pasar factura, las pocas horas de sueño, las muchas horas de trabajo y el mucho deporte realizado. 
Hoy amanecíamos en París con temperaturas de hasta 40 grados. Y al llegar a clase, por mucho que llevase una botella de agua muy fría el calor ha causado estragos. Mi cabeza me ha empezado a doler y además no podía ir a la habitación a por un ibuprofeno. 

Al final, lo he conseguido, el dolor ha bajado un poco pero no mucho. He vuelto a clase y me ha vuelto el dolor. Era momento de comer, otra pastilla. El dolor no paraba y he decido irme a dormir. Sin embargo, como es lógico no me han dejado quedarme en la habitación con todas las demás abiertas. A cambio me han llevado a la enfermería, ahí había dos camas. Me he tumbado en una y me he quedado frito. Hora y media de siesta. 

Vuelta a clase. Tras una clase más era momento de ir a la actividad de la noche, hoy tocaba cocina. Hemos tomado minutos sin alcohol, y hemos hecho dos bizcochos, uno con gluten y otro sin gluten. Bastante bueno.

Ahora son las 22:43 y me voy a la cama, estoy muerto, mañana será otro día. 

DÍA 17:

Domingo, primer día entero sin los demás. Primer día que de verdad estáis solos. Sin embargo otro día de excursión. Esta vez toca ir a un pueblo al que no habías ido nunca, famoso por su palacio y sus jardines. Toca visitar Versalles. Te montas en el autobús, mismo compañero de siempre y como cada viaje compartes música y conversación. Llegas al aparcamiento, te bajas y vas a una cafetería. Pides un café con leche, como todos. Pero este es distinto, o tiene que serlo a juzgar por los 4 euros que me ha costado. Acompañas a una monitora a por los tickets para el palacio. Tienes la suerte de poder visitarlo, con audio guía incluida. Y después sales a los jardines.

Hora de comer, sin embargo te das cuenta de que solo tienes 9 euros, con eso en España hubiese sido suficiente pero aquí no. Aquí buscas en todos los restaurantes un plato por menos de 9 euros pero no encuentras, ya desesperado y cansado ves un restaurante chino. Entras y le explicas a la dependienta lo que te pasa, le dices que no tienes mucho dinero y no se muy bien porque, tal vez porque era extranjero, o porque iba solo, quizás porque le he puesto un poco cara de pena se inventa un menú de tres platos por 7 euros. No sabes como podrás agradecérselo. Probablemente no lo lea, pero si lo lees muchísimas gracias por el detalle. Te montas en el autobús de vuelta a casa, cenas y seguido a la cama. Ha sido un día duro y estas cansado. Mañana será otro día.

Mañana empezaran las clases otra vez. Posible cambio de monitor y de compañeros, cambio de todo. Pero los cambios, de vez en cuando son buenos.

DÍA 16:

Día de despedidas, día de ver como la mitad de tus amigos se volvían a España, día de despedirte de personas a las que sabes que no vas a volver a ver nunca, día duro, como todos en los que te despides de gente. Sin embargo, por mucho bajón que entrase, por mucho que costase despedirte de la gente teníamos que continuar con lo nuestro, empezaba una nueva semana. La ultima aquí para mi. Y empezaba con una excursión.

Una vez despierto y desayunado, una vez dados todos los abrazos habidos y por haber, una vez dicho adiós a mucha gente, algunos eran más un hasta pronto que un adiós, otros en cambio sabes que son un adiós para siempre. Sabes que en cuanto salgan por la puerta no les volverás a ver. Y eso duele, y duele mucho.

Te montas en el autobús, te pones música y hablas con tu compañero, llegas a notre dame pero no puedes entrar por que hay  demasiada cola. Sigues impresionado por las medidas de seguridad que hay en la capital francesa. Te impresiona ver a militares con armas mas grandes que tú caminando por la calle como si nada. Te impresiona ver que los monumentos importantes están cercados. Te impresionan muchas cosas. Te dejan libre por la zona de Notre Dame, caminas hacia el museo de arte moderno y te dedicas a ver espectáculos callejeros. Primero un señor haciendo con globos una blanca nieves perfecta a una niña, después dos bailarines.

Hora de comer, como casi cada día de excursión comes en el McDonald´s. Tienes hambre así que te pides 2 triple cheese Burger, dos de patatas y una bebida. Además tienes suerte y en un cupón te toca un postre. Una vez comido empiezas a caminar, llegas a la orilla del Sena y ves que hay una explanada a orillas del rio. Es el lugar escogido para una siesta.

Vuelves al colegio y ves que esta vacío, no se oye nada y sin saber por que te entra el bajón. Estas un poco “plof” pero miras a tu alrededor y no eres el único. Es un sentimiento compartido. Cenas, haces el juego y sales corriendo dirección a tu cuarto, sales tan rápido que incluso una profesora te pregunta a ver donde vas. Llegas a tu cuarto, hablas con tu madre. Probablemente junto a mi padre lo que mas me esta costando de estar aquí. No tenerles, las bromas mutuas, un abrazo o chocar los 5 con el Sheriff antes de dormir.

Y te duermes, mañana será otro día, día de visitar Versalles. El palacio y sus jardines. Día de seguir conociendo mundo.