DÍA 15:

Hoy estaba siendo un día genial. Día divertido, día de presentar el trabajo de toda la semana. Esta vez tocaba inventar algo. Mi grupo y yo creamos a Kevin Moustachu. Con él, llegamos a la segunda posición del concurso.

Comida y seguido, torneo de tenis. La verdad es que se dio bastante bien, de hecho pude ganar. Ducha rápida que los viernes a modo de despedida como sabéis tenemos discoteca. En teoría había que ir vestido de Hawaianos pero una italiana y yo como volvíamos cansados de tenis hemos decidido ir en pijama. ¡Y es que aunque no os lo creáis en Hawái también utilizan pijamas! Tras un rato divertido de fiesta empezaban las malas noticias.

Este es un campamento internacional y hay alumnos de 6 nacionalidades. Entre ellas la Turca. Además, he tenido la suerte de tener mucho trato con ellos y es que aunque al principio iba un poco acojonado con perdón son unas personas increíbles, estoy totalmente encantado de haber podido compartir con ellos estas semanas

Justo cuando iba a bailar con ellos me di cuenta de que una de las chicas salía a hablar por teléfono y se ponía a llorar. Yo no entendía nada y como era amiga mía fui a ver que pasaba, al principio se creía que habían secuestrado un avión y que el piloto era su padre. Después nos enteramos de lo que de verdad pasaba en Turquía. Ha sido uno de los momentos mas duros de mi vida. Esa impotencia de no poder hacer nada y de ver como personas que te importan lloran desconsoladas. Solo pude dar abrazos, había niñas pequeñas, había también chicos de 18 años. Todos lloraban, y yo, como todos los demás intentábamos ayudar como podíamos, aportar nuestro granito de arena. A mi no se me ocurrió nada mas que llevarles unas chuches, y por lo menos les hice reír durante un rato. Tengo que contaros algo que me impactó muchísimo. Habría pasado 1 hora desde el inicio de los problemas. Yo estaba con una turca a la que aprecio mucho hablando, ella lloraba y me abrazaba. Estaba rota, de repente me dijo, Guillermo, tengo que estar buen, tuve depresión y no voy a volver a tenerla.(La música seguía sonando) se levantó, me dio la mano y empezamos a bailar, en un patio sin que nos viese nadie.

También me impresiono como entre ellos por muy rotos que estuviesen se animaban unos a otros, lo agradecidos que estaban por los abrazos, simplemente por estar ahí, sus caras, todo. Fue uno de esos momentos que se que no voy a olvidar nunca, uno de esos momentos que te marcan. Uno de esos momentos que te curten como persona.

Este texto va dedicado a todos los turcos,  no creo que me lea ninguno pero si me lee alguno, va por ti, y por todos vosotros. Y por los de mi campamento. Por ti Emir, Nissan, Alara y por todos los demás. Sois geniales y estoy 100% seguro que de aquí a no mucho todo estará bien.

DÍA 13:

Miércoles, como siempre día de turismo, estamos muy mal acostumbrados y es que la semana pasada el día de turismo tuve la suerte de ir al Louvre. Esta semana en cambio era momento de ir a otro museo. El musée D´orsay. Y además al monumento más emblemático de esta ciudad. Efectivamente, hablo de la Torre Eiffel.

El día empezaba temprano, con mis dos boles de cereales diarios y mis 3 zumos. Es importante desayunar bien para tener fuerza para el resto del día. Tras un no muy largo trayecto en bus llegamos al museo. Y una vez más me di cuenta de la diferencia que hay entre un buen guía y uno malo. De hecho, él solito puede hacer que te encante el museo o puede hacerte odiarlo. Y esta vez por desgracia ha sido la segunda. Pongámonos en situación, un grupo de 40 garrulos de 16 años a los que lo que menos les puede apetecer es ir a un museo. De hecho, sabes que van a buscar cualquier excusa para no tener que escuchar y poder pasarlo bien. Y tú, en vez de hacer un paseo amable y agradable te dedicas a soltar tu rollo de fechas y cosas técnicas en francés sin que casi ninguno de nosotros entienda nada.

Tras el fiasco inicial era momento de ir a la Torre Eiffel, y como no, más problemas. En vez de habernos sacado el ticket para subir sin cola teníamos que hacer una cola de dos horas. Nos dejaron decidir si queríamos esperar la cola y subir simplemente al primer piso o poder dar una vuelta por París. Yo no estaba seguro de que hacer, sin embargo, al final acabé dando un agradable paseo con Fernando y Abigail para acabar en la típica terraza Parisina tomando un café.

Era momento de volver a casa, y en el autobús de repente nos dieron la opción de dar un paseo por el pueblo en el que está nuestro colegio. Un pequeño pueblo con casas clásicas de colores. Un lugar precioso. Decidimos ir a tomar una Coca-Cola a un bar del cual me acabaron echando. Ya sabéis que los franceses normalmente no es que tengan unos grandes modales. Sucedió tal que así:

  • Buenas tardes querría una hamburguesa para comer.
  • Ahora no.
  • ¿Por qué?
  • Por que está cerrado.
  • Ok, entonces no quiero nada.
  • Si no consumes nada vete.
  • Vale, adiós.

Cogí mi abrigo enfadado y me fui. Comí en otro sitio muy agradablemente y mucho más barato. ¡Si es que no hay mal que por bien no venga! Otro día mas en lo que los demás españoles llaman el campo de concentración. Yo sin embargo creo que es el mejor cambio de concentración en el que he estado nunca.

DÍA 12:

Los días empiezan a pesar en París, la rutina empieza a convertirse en cansina. Mismo desayuno cada día, misma clase cada día, mismo taller cada día. Sin embargo, estoy aprendiendo a disfrutar de la rutina. 

Desde el despertar al son de canciones positivas, y es que pocas cosas mejores hay que empezar el día con alegría. Hasta terminarlo escribiendo un día más este pequeño relato. La verdad que hoy no ha pasado nada interesante quitando que para comer no hemos sabido decir si lo que me habían dado era carne o pescado y que al final casi acabo pegándome con el cocinero, eso sí, respaldado por todos los monitores y por la directora. 

El miércoles como siempre es día de excursión y mañana tocan torre Eiffel y muse d’osrsay. 

DÍA 11:

Por mucho que lo intentes, por mucho que lo desees y por mucho que quieras no todos los días van a ser buenos. Esto es algo que debes de saber antes de embarcarte en una aventura como esta. Y amigo, hoy ha sido uno de esos días en los que hubiese sido mejor no despertarse. Quedarse en la cama. 

Sin embargo, de todo se aprende. Primer día de la segunda semana, cambio de clase pero no de profesor. Todos estábamos cansados, pues el fin de semana había sido intenso. El día ya empezaba con una mala señal, olvidándote tu querido Neskuik. Ese que te acompaña a cada desayuno. Después, llegabas a clase y te devolvían el examen que hiciste el viernes. Habías sacado la mejor nota de clase, pero para ti no era suficiente. No habías llegado al sobresaliente por mucho que habías trabajado. No habías cumplido tu objetivo. 

En la clase, tan solo has visto un par de vídeos y respondido a alguna pregunta. El taller de preparación de b2 ha sido lamentable. 9 en una clase, no has hecho ninguna cosa de provecho. Todo ha cambiado en 2 días. Has pasado de compartir clase con una persona a compartirla con 8. De que haya solo un nivel a que haya que hacer grupos. Has pasado de aprovechar hora y cuarto de la hora y media que dura el taller a no aprovechar ni un solo minuto. 

Mira que tú lo intentas, mira que trabajas por conseguirlo, mira que estás haciendo algo que no has hecho nunca, ser constante. Pero hoy, hoy Guillermo, ni con esas. Mañana será otro día. Y seguro que todo volverá a ir bien.