DÍA 10:

Pocos días recuero como el de hoy en mi vida. Tan intensos como divertidos, cansados y agradables a partes iguales. Uno de esos días llenos de recuerdos y emociones. Uno de esos días en los que vuelves a ser  niño otra vez. Es el día en el que vuelves a Disneyland. 

Llegas en el autobús y estas nervioso, te dan una entrada con la cara de Mickey. Vas con el resto de españoles y como esto es así acabas metido en una atracción que básicamente consiste en subir y bajar tipo caída libre a oscuras. El primer momento vas cagado, con perdón. Pero después todo mejora, hay un momento en el que se abre la puerta y ves todo Disneyland. De repente todo está oscuro y tú estás bajando rapidísimo. 

Sales de la atracción lleno de adrenalina y te vas a la siguiente, una especie de nave en la que tienes que disparar a unos objetos que se mueven. Eres Buzz Lightyear. Te quedas solo con el monitor y toca montarse en más atracciones, Indiana Jones por ejemplo. Te pretendes montar ahí porque no hay loopings. Y tras hacer la cola, a 5 minutos de montarte ves en tus narices un looping. Genial. He de reconocer que al final no estuvo tan mal. 

Parada técnica para comer y más atracciones, es momento del space mountain. A oscuras un recorrido lleno de subidas y bajadas. Tú vas menos asustado que al principio y de hecho disfrutas como un enano. Ya no hay quien te pare. Te montas en otra y otra. Así hasta que es hora de volver, llegas agotado al autobús y caes redondo. Duermes como un bebé. Cenas y duermes más. Un día inolvidable. 

DÍA 9:

Verdaderamente se puede decir que hoy ha sido el primer día que de verdad hemos estado en Paris. El dÍa empezaba como cada día con un buen tazón de leche y muchos cereales. Una vez desayunado fuerte era momento de montarnos en un autobús. La primera sorpresa del día fue cuando vimos que el bus que había venido a recogernos era uno de estos autobuses de dos pisos. Brutal.

Tras aproximadamente media hora llegamos al arco del triunfo, más majestuoso de lo que yo lo recordaba. Enorme, honorable y elegante. Combinación perfecta. Ya allí hicimos una visita que a mi me pareció genial. Tuvimos la posibilidad de subir hasta arriba del arco. Y desde ahí pudimos ver todo París, hacernos fotos etc. Tras aproximadamente media hora de estancia en las alturas parisinas nos fuimos a los famosos campos elíseos. Allí nos dejaron tiempo libre en teoría para comprar, pero un amigo y yo decidimos que era mejor idea hacer un poco de turismo. Y nos pusimos a ello, empezamos a andar y acabamos caminando por la orilla del Senna hasta llegar al famoso museo del Louvre. Cada día estoy más enamorado de Paris. Me parece una ciudad perfecta. Volvimos para comer y tras una pausa no muy larga, pese a estar cansados hicimos un amago de ir a dar otro paseo, sin embargo acabamos en una terraza tomando una cocacola.

Como siempre que visito una gran ciudad me acabo enamorando de ella, pero de esta en especial, me ha parecido una ciudad genial para turismo, para comercio, para vivir. Y esto aun sigue. Por cierto, estoy sacando muchas fotos, a ver si cuando llegue a casa puedo crear una galería de imágenes para que veáis y entendáis un poco mas desde mi punto de vista esta aventura.

La verdad, que por mucho que lo intente entre el cansancio acumulado del día (me siento a escribir cada noche a las 00:00 puesto que antes no tengo tiempo) y la cantidad de emociones que estoy viviendo se me hace difícil expresar lo que de verdad estoy viviendo. Es una experiencia genial que nunca olvidaré.

DIA 8:

Último día de la semana, último día de clases, último día de  talleres, día de enseñar a los demás los resultados de nuestro trabajo. Era el momento de demostrar todo lo que habíamos ensayado. 

El día había llegado. Clases por la mañana, con examen incluido. Más clases por la tarde, y después de comer, actuación. Primero, una canción del taller de canto. Y después, llegaba mi momento. El momento de mi taller, antes de nada me tocaba presentar el espectáculo. Era simplemente leer un papel, pero madre mía como temblaba.

Después, me toco representar una actuación de mimo y los demás del campamento tenían que adivinar que hacía. Primero, hice de pescador. Y después llegó el momento estrella. Sin comerlo ni beberlo me vi vestido con una falda y la camiseta atada como si fuese la mismísima Beyonce. Hicimos el clásico baile del Single Ladies. Pero el momento de vergüenza inicial de salir vestido así delante de todo el mundo no me lo quita nadie. Fue muy divertido. 

Con esto cerrábamos la primera semana lectiva del campamento. Una semana muy positiva llena de buenos momentos. Mañana empezará un fin de semana unico. Primero, visita por los campos elíseos y subida al arco del triunfo y el domingo Disneyland.  

DÍA 7:

Vuelta a la rutina, vuelta a despertarse a las 8, vuelta a desayunar, vuelta al baile para “despertarnos” y vuelta a las clases. Vuelta a todas las actividades que aunque pesadas son las mas importantes. Desayuno, pequeño paseo por el campamento y a clase. Conversación sobre un festival de música, explicación, ejercicios del subjuntivo y pausa. Comida, mucha comida, eso sí fruta, pero mucha fruta. Vuelta a clase, más subjuntivo, y opción de escoger entre gramática, o juegos. Guillermo ha venido hasta aquí para aprender, por ello ha escogido gramática. Después comida y más clase. Pero esta vez particular. Preparación del DELF B2. Muy contento y es que he hecho dos comprensiones escritas y solo he fallado una respuesta en cada texto. Me siento muy motivado para seguir. Mas clase y después de cenar piscina. El tema es que aquí cenan a las 6 entonces vas a la piscina a las 6:30. Gran momento de desconexión y relajación, gran momento de disfrute. Otro gran día al bolsillo, y casi sin darme cuenta ya llevo una semana de aventura. Como pasa el tiempo… ¡Cuantas aventuras me quedan por vivir!

DÍA 6:

Por ahora el día mas especial de todos los que he pasado aquí. Hoy no tocaba clase ni nada, hoy era día de visitas. Hemos amanecido incluso más temprano que los demás días y es que hemos tenido la oportunidad de ir de excursión al pueblo. Sin embargo, lo que parecía que iba a ser una excursión de turismo ha acabado convirtiéndose en una visita al supermercado. Yo no he comprado nada y es que como soy alérgico la directora del campamento se encarga personalmente de comprarme los alimentos que puedo comer y cada vez que hay alguna comida me pregunta que tal me ha ido y tal. Lo cual es una gozada porque cada vez que salgo a algún país al extranjero es una de esas cosas que asustan.

Una vez vuelto del supermercado hemos tenido una barbacoa al sol parisino ambientada musicalmente por un grupo de turcos. No hemos comido mucho, pero sí bien. Después de la comida nos han dejado tiempo para descansar y nos hemos ido a Paris, allí hemos hecho dos cosas típicas, primero, Bateau Mouche y segundo visita al Louvre.

Yo ya había ido de pequeño en este barco y la verdad que no tenía mucho recuerdo. Es una experiencia totalmente recomendable. Una forma diferente pero agradable de conocer una ciudad que me tiene completamente enamorado, va a ser verdad eso de que es la ciudad del amor. Gracias a este tour tan especial hemos podido ver la Torre Eiffel, La Concorde y muchos otros sitios. Además, como íbamos en grupo ha sido muy divertido, como todas las actividades que hacemos juntos.

Vuelta al autobús. Había llegado el momento que llevaba meses esperando. Una oportunidad que aunque corta ha valido totalmente la pena. Solo he podido disfrutar durante una hora del Louvre, sin embargo, tenia muy claro que obras quería ver y las he podido ver todas. De todos modos es una de esas cosas que me marco en la lista de cosas que quiero hacer. Volver al Louvre y poder disfrutarlo con la calma que merece. He podido ver la Victoria de Samotracia. La venus, el retrato de Baltasar, la famosa Gioconda (con la cual me he llevado una gran decepción por cierto) y varias obras más. Cada día estoy más enamorado de esta ciudad. El sábado voy a salir a correr por parís. Es una actividad que de verdad me apetece porque no creo que haya mejor forma de conocer una ciudad que corriendo.