Día 3:

Antes de empezar quiero que sepáis que esto va con un poco de retraso, que hoy al fin me han dado el alta y que empieza ahora la recuperación que también os contaré por aquí.

El día 3 fue cuando me trasladaron de hospital. Allí, conocí a Fernando, mi compañero de habitación, pero como él siempre decía, «mi socio». La verdad que nos unimos bastante y lloramos juntos un ratillo.

Ferni, como le llamaba yo era un tipo amable, de Otxarkoaga que pulía relojes para Rolex. Pero sobretodo era un buen hombre. Le detectaron algo en la médula y mientras escribo estas lineas le estarán operando. No me cabe duda de que la operación habrá ido bien y que de aquí a no mucho volverás haciendo los relojes más famosos del mundo.

En cuanto a mi evolución, seguían metiéndome medicación intravenosa y los espasmos no remitían, eso sí, me pasaba drogado todo el día. Lo cual era una sensación un poco extraña.

Ese día conocí a Isabel, una señora a la que dedicaré un post entero porque me enseñó una lección que marcó mi vida.

Los médicos volvieron a examinar las pruebas y una vez más no encontraron nada nuevo, pero acabaron por descartar todas las enfermedades malas.

Papá se puso en modo sargento y me ayudaba a andar por los pasillos, aunque al principio no hacía ni medio apoyándome en las barandillas, conseguí acabar haciendo 6 yo solo sin apoyarme.

Quiero mandar un mensaje especial desde aquí a toda la familia Artaza, que sin tener por qué, se pasaron por mi habitación un par de veces para ver como iba mejorando y Jon siempre me animaba a seguir adelante. Así que tranquilos compañeros, que lo vuestro también terminará bien.

Día 2.

Día 2 que en realidad fue el 3. Fue un día complicado. De más pruebas. Fue el día de mi primera visita, (Gracias Pauls ♥️) poco a poco iba entendiendo que esto iba para rato.

Me hicieron alguna que otra prueba más y también dieron bien. Decidimos que en el Hospital De Basurto aunque las comodidades fueran menores los neurólogos serían mejores. Así que Vinimos aquí.

He tenido la gran suerte de tener un equipo de 6 doctores estudiando mi caso, aunque por suerte o por desgracia no han conseguido encontrar qué causa lo que tengo.

Una vez en Basurto, como venía con la vía ya incluida me cogieron otra que no usaron. Pase unas horas en una mini habitación, me hicieron un electro y un análisis de sangre. Todo el orden.

El día siguiente todo continuó.

Pero eso, ya lo leeréis mañana.

EMPECEMOS POR EL DÍA 1.

Como ya os dije, las convulsiones empezaron el lunes a la tarde, fueron a más y decidimos ir a IMQ. Allí, tras una noche y día y medio en un Box me ingresaron. Solo había un pequeño problema. No había equipo de Neurología, que es lo que yo necesitaba.

Cuando subí a planta, mis primeras noticias fueron que me iba a la UCI y que me estaba muriendo, pero sigo aquí, listo para dar guerra, Tras un unos días más en planta me derivaron a Basurto. Y aquí me encuentro,

Tras probar la más alta tecnología, conocer 3 compañeros de habitación diferentes (algunos más difíciles que otros), y una punción lumbar, siguen sin saber que tengo.

Cada día intento caminar unos metros, me cuesta, pero no me quiero quedar en silla de ruedas, y tengo que aprovechar las facilidades que aquí tengo. Así que poco a poco ir sumando metros, como decía Valentí San Juan «brazada tras brazada» y siempre con actitud.

¡Vamos por ello!

Pongamonos en situación.

Todo empezó un jueves, el brazo derecho quiso dejar de funcionar. Al de un rato se recuperó, y desde entonces, empezó el juego.

El fin de semana fue normal, pero el lunes me empezaron los espasmos en la pierna izquierda, eran cada bastante tiempo, luego fueron a más y ya no pararon. Fuimos a un Hospital y me ingresaron, Tras varias pruebas no consiguieron dar con lo que me pasaba así que pasamos a Basurto.

Y aquí me encuentro, ingresado en Basurto, mi primer compañero fue Fernando, un tipo majo, al que operan el viernes. Ahora; comparto suite con Ángel. Ángel me vino con el corazón partío pero no como el de la canción, sino de verdad.

Aunque llegó ayer a la noche y en principio me se va hoy. Es un señor muy agradable, y he de admitir que le he cogido bastante cariño y eso que solo llevo una noche con él.

En cuanto a mi, pues aquí sigo, sin que sepan que tengo, me han hecho mil pruebas y ninguna dice lo que tengo. Así que no me queda otra que esperar, que seguir luchando afrontar las nuevas pruebas  y a ver si alguna me dice algo.

Os iré contando, Sergio Ráez decía que siempre Fuertes, yo, soy más de Siempre Positivo.

Así que, Vamos a por ello, os ire informando!