– CÓCTEL MOLOTOV- .

Y de repente, sin saber muy bien cómo ni por qué, cuando todo parecía ir increíblemente bien llega un iceberg que pretende acabar con tu Titanic particular.

Es curioso cómo parece cambiar y fluir la vida en cuestión de meses, semanas o incluso días. Es raro también ver cómo aun cuando todo parece ir bien – amigos, trabajo, deporte, notas… – te sientes vacío, sin motivación ni demasiadas ganas de seguir adelante con todos los proyectos que tenías. Y eso que sigues siendo el flipado del Stay Positive.

Empiezas a darte cuenta de que has enfocado mal tu vida, francamente mal de hecho. Siempre has hecho mil cosas; proyectos solidarios, intentos de empresas o asociaciones en la universidad. Pero no ha sido hasta ahora que te has dado cuenta de que todo este esfuerzo, toda esta actividad no diré que ha sido en vano, sino que simplemente estaba mal encaminada.

Soñaste – y sigues soñando – con tan pronto como puedas cruzar el charco e irte a vivir a Estados Unidos, trabajar en Wall Street (puto flipado que eres Guillermo) y empezar allí una vida nueva. No nueva, simplemente diferente.

Empiezas a aplicar a empresas, empiezas a rellenar formularios, hacer entrevistas y ves que sí, que has hecho muchas cosas pero que ninguna contribuye a lo que realmente quieres hacer.

Además, como viene siendo habitual llegan momentos con picos de estrés, agobios por la universidad, por todos los proyectos que de repente parecen solaparse, escoger bien dónde coño te irás de Erasmus y no te dan los plazos. Empiezas a ver todo mucho más negro de lo que realmente es.

Y como no, escribes, escribes para decirle al mundo todo lo que hasta ahora no te has atrevido, todo lo que te preocupa y no te deja dormir, todo lo que quieres gritar, pero no tienes voz.

A todo esto, le sumas algún que otro agobio en lo personal, y tienes un maldito cóctel molotov entre manos. Cóctel que sabes que acabarás apagando como haces siempre, aunque ahora mismo ni siquiera sepas cómo empezar.

“Calma Guillermo, todo pasa por algo y puede que ahora no lo veas y todo te parezca una mierda, pero al final, todo cobra sentido”.

QUERIDOS POLÍTICOS…

Queridos políticos,

Mi nombre es Guillermo y tengo 19 años. Llevo bastante tiempo tratando de entender una cosa y creo que solo ustedes serán capaces de explicármela. Según tengo entendido, los políticos deben de ser aquellos que hagan lo que el pueblo pide, han de representarnos y en definitiva han de buscar mejorar la situación del país.

La política no debería ser defender a capa y espada ideas en las que no creéis o ideas completamente insostenibles. Los medios no deberían abrir cada día con un nuevo escándalo político, y es que es triste, muy triste que no haya ni un solo partido que se haya librado de ellos.

En lo que respecta a la política de nuestro país, es de pandereta. Es vergonzoso que aquellos que deberíais estar luchando por mejorar la situación de todos, centréis vuestros esfuerzos para llegar al poder en desacreditar a vuestros rivales. No debería valer todo para llegar ahí arriba, pero por desgracia, los que estáis en esa cima sí que estáis dispuestos a todo por manteneros.

Queridos políticos, centraos en vuestra misión real, centraos en los problemas que cada día ahogan a miles de personas, centraos en conseguir que el país en que vivimos sea una potencia mundial.

Para llevar a España a ser una verdadera potencia solo hay un camino y si un chaval de 19 años ha sido capaz de darse cuenta, estoy seguro de que vosotros también lo sois. El único camino es trabajar todos juntos. Es dejar de construir muros para crear puentes, es daros la mano y remar todos en una misma dirección.

Ahora bien, lo que no tengo del todo claro es que estéis dispuestos a poner por encima el bien común a cambio de vosotros no vivir tan bien. Pero, por el contrario, lo que sí tengo claro es que, si no estáis dispuestos a ello, quizás la política no sea vuestra verdadera vocación y tal vez no deberíais estar donde estáis.

Reciban ustedes un cordial saludo.

VERANO.

Quitarme la camiseta, soltar las chancletas y empezar a andar, caminar sin rumbo y durante tiempo indefinido. Sentir como la arena recorre mis pies y como el agua salada enfría mis dedos.

Los saltitos para evitar que la ola me moje la tripa o la arena pegándose en la espalda nada más salir después del primer baño. La asquerosa masa que se forma con la crema de sol y el sudor de después de jugar a palas.

No sé si será por el año un tanto especial que he tenido o por qué, pero este verano, al contrario que muchos otros no me apetece la fiesta ni el alcohol, este verano me apetece familia, descansar y sobretodo desconectar.

Los que van de bilingües dicen que necesitan “vitamin sea” y aunque siempre me haya reído de esta frase, por primera vez creo que yo también necesito un poco de eso.

Necesito desconectar la cabeza para volver a conectarla días más tarde con nuevas ideas, proyectos y aventuras. Queda algo menos de un mes para que empiece oficialmente mi verano y la verdad que sin duda puedo decir que es el año que más ganas tengo de que llegue.

Así que aunque me haya llevado algún que otro revolcón, y aunque no hayan sido en el sentido de la palabra que me hubiera gustado me toca apretar unas pocas semanas más antes de disfrutar de 2 meses mágicos, pero como dijo Mohamed Ali: “sufre ahora y vive el resto de tu vida como campeón”.

VIVE JODER.

Y ríe y llora y canta y baila pero vive, que la vida pasa rápido y tu estás viéndolas pasar. Eres joven y tienes toda una vida por delante, pero si no empiezas ahora a vivir ¿cuándo vas a hacerlo?

Vive joder, porque vida solo hay una y puede cambiar en cualquier momento. Vive porque puedes morir, porque todo puede acabarse en menos de un parpadeo y porque al final solo lamentamos las oportunidades que no aprovechamos.

Corre, baila, canta y folla. Corre hasta que no puedas más, porque correr no es de cobardes sino de putos amos. Baila sin importarte quien esté delante o si estás en la discoteca más inmunda del pueblo o en medio de la Plaza San Marco y de fondo suenan unos violines. Canta hasta dejarte la voz y si no te sabes la letra te la inventas o la tarareas y folla, folla hasta quedarte exhausto, hasta llegar al éxtasis o hasta que no puedas más.

Vive, porque todo va muy rápido y nos pasamos más tiempo pensando en nuestros miedos y vergüenzas que disfrutando. Vivimos en un mundo en el que solo importa trabajar; nos la suda disfrutar y eso tiene que cambiar. Vive, porque el tiempo vuela y tú decides si vuelas con él o simplemente te quedas viendo como se va.

SI NO PREGUNTAS LA RESPUESTA SERÁ SIEMPRE NO.

Como muchos sabéis, actualmente me encuentro en Cambridge haciendo un curso de Business y Enterprise, no obstante todos los días tenemos varias horas de tiempo libre y ayer decidí hacer una de las cosas que más me gusta para conocer una ciudad. Salir a correr.

Eran sobre las 20:00, me cambié, cogí mis auriculares y salí a correr. Tras media hora larga aparecí en un parque que no tenía nada que envidiar a Central Park así que decidí entrar y seguir con mi ejercicio ahí. Tras correr un poco por dicho parque encontré 4 pistas de tenis. Solo había dos cosas que me privaban de poder jugar.

  1. No tenía raqueta.
  2. No tenía con quien jugar.

Pero justo vi que la pareja que estaba jugando terminaba su partido, así que me dije a mi mismo, ¡cómo me gustaría jugar! ¿Y si les pregunto? Pero me daba demasiada vergüenza. Decidí irme, pero cuando estaba dejando atrás las pistas dije, ¡Qué narices! lo peor que me puede pasar es que me digan que no, y además no les voy a volver a ver en mi vida.

Así que me di media vuelta y volví a las pistas, entré decidido (Mentira, estaba cagado) y formulé la fatídica pregunta. Uno de los dos me dijo que no, pero el otro me dijo que sí. Así que acabé jugando a tenis con un desconocido, en un parque, con 3 bolas pinchadas y una raqueta sin tensión en las cuerdas.

Sin duda una de las mejores experiencias de mi vida y una lección mas que aprendida. Si no hubiese preguntado jamás hubiese podido vivir algo así, en cambio, hice frente a la vergüenza y disfrute de media hora de increible deporte.