ACUÉRDATE.

Y acuérdate Guillermo de cómo lloraste al enterarte de que te habían eliminado de Becas Europa, acuérdate de cómo lloraste cuando suspendiste el B1 de Euskera. Acuérdate de cómo lloraste al salir de Proficiency, del examen que tanto habías preparado y trabajado. El examen que probablemente suspendas, no por falta de conocimientos sino por imbécil.

 El examen que después de haber hipotecado 10 mañanas de sábado. Después de haber estado encerrado en una academia 6 horas cada sábado, después de haberte privado de salir a cenar, o a tomar algo con tus amigos probablemente te venza.

Acuérdate de lo duro que es que te salga mal algo por lo que has luchado tanto. Y Acuérdate también de que ninguno de ellos pudo contigo. Te volviste a presentar al B1 y lo aprobaste y te volverás a presentar al examen de inglés y también lo aprobarás. No me cabe duda. El nivel lo tienes. Te han podido los nervios. Bien jugado cabrones. Pero que sepáis que habrá venganza, y de esa ya no saldréis.

Sabed queridos nervios o lo que sea que me haya traicionado, que voy a volver. Que voy a levantarme, me acordaré de las lagrimas que me habéis sacado y de lo que me habéis hecho sufrir.

Pero vosotros, vosotros os tendréis que acordar de que no pudisteis conmigo.

«SEPA USTED QUE LA DEPRESIÓN NO SE CONOCE EN ESTA CASA Y NO ESTAMOS DISPUESTOS A ESTUDIAR LAS POSIBILIDADES DE DERROTA, NO EXISTEN» QUEEN VICTORIA. 

TITULÍTIS CRÓNICA.

 Domingo, 15:22 de la tarde, llevas un fin de semana que se puede resumir en ir a clase, estudiar y estudiar. No hace falta que me digáis cuanto me envidiáis.

Bueno, como iba diciendo, la semana que viene es esa típica semana que ningún estudiante quiere vivir. Esa en la que simplemente te dedicas a hacer exámenes. Exámenes largos y normalmente difíciles. Además, decidiste culminar esta semana algo que empezaste hace aproximadamente 12 años. Algo que mucha gente no entiende. De hecho, muchos, ni siquiera saben qué es. Quizás tú sí que lo sepas. Y yo, puedo asegurarte que es difícil. Y que me ha costado esfuerzo, mucho esfuerzo.

Te hablo del Proficiency. Un examen de Inglés de estos que hace la universidad de Cambridge. El equivalente para que nos entendamos al C2. Lo que vendría a decir que de aprobarlo sería bilingüe. ¿Como suena eso eh? 17 años y la posibilidad de ser bilingüe. ¿Y si no apruebo no voy a serlo? Todo porque lo diga un papel. Vivimos en un mundo en el que padecemos de una «enfermedad» rara. Muy rara. Además, la sufrimos casi todos. La «Titulítis Crónica»

De acuerdo con mi propia definición llamamos titulítis crónica a aquel deseo o necesidad de obtener títulos que certifiquen que somos buenos en algo. Títulos de Inglés, de Euskera, o de Francés. El título de la ESO y el del Bachillerato sin olvidarnos del título universitario. Y si no tienes ninguno no eres nadie. Y ahora viene mi siguiente pregunta: De todos esos que tenéis 100 papeles que acreditan lo buenos que sois y vuestras grandes capacidades académicas, ¿Cuántos sois felices?

Os sonará a topicazo pero solo vamos a estar aquí una vez en la historia, y tienes dos opciones: vivir, o ser un muerto en vida. Puedes disfrutar, reír, bailar, jugar, hacer deporte, aprender, correr y cantar, o simplemente, puedes limitarte a ir al trabajo, pasarte 10 horas sentado en una silla tecleando en un ordenador, llegar a casa, dar un beso a tu mujer, a tu hija, a tu madre o a tu hamster, porque probablemente si estas en esa situación la diferencia entre todos ellos será pequeña.

Y no se la razón, pero fomentamos la creación de «coquitos», gente que se pasa su vida estudiando, que dejan de hacer cosas que les encantarían porque sino no llegarán a trabajar de esto, o de aquello. Pero, no por que ellos quieran. Simplemente porque en la sociedad de hoy en día si no tienes un buen trabajo, un buen coche y una gran casa no eres nadie. Y si no tienes esos 1000 títulos de los que hablábamos antes jamás llegarás a tener ese trabajo, o ese coche.

Llamadme raro, pero honestamente creo que la estamos cagando. Perdón por ser tan directo pero ¿sabéis? Ahora es momento de escuchar a todos aquellos a los que mandáis hacer ese examen de inglés. Es momento de que veáis como nos sentimos, pensando que tenemos que sacar mejores notas, es momento de que os deis cuenta de la presión a la que nos sometéis. Que un día tiene 24 horas, 8 te las pasas en el colegio, a eso súmale una del autobús, según vas creciendo ponle 5 horas de estudio por la tarde, 8 para dormir y te salen 22 horas. Probablemente algunos tengáis academia a la tarde o alguna actividad extraescolar. Así que queridos padres, madres y profesores. Una duda rápida ¿Cuando podemos disfrutar de nuestra vida y de nuestra juventud?

SI TE HE VISTO NI ME ACUERDO.

La vida es una carrera de obstáculos, bueno de obstáculos y  de fondo, sobretodo de esto ultimo, y lo importante es llegar al final habiendo aprendido de los errores que te hicieron caer en el primer obstáculo. Y esa es mi intención. Dicen también que el primer paso para superar un problema es darte cuenta de que dicho problema existe. Bien, pues de eso ya me he dado cuenta. Ahora es momento de poner todo lo que esté de mi parte para crecer.

 Una de las cosas de las que me he dado cuenta es de que me vuelco e involucro en exceso demasiado rápido. Al primer detalle yo ya empiezo a trabajar, a hacer las cosas… como si se llevasen 3 meses de proyecto. Y así, poco a poco vas llegando al punto al que quería llegar hoy.

Aquellas personas/instituciones que mas te piden son aquellas que menos te dan cuando eres tú el que las necesita. Vivimos en una sociedad en la que todo se mueve por intereses. Cuando a alguien le interesa lo que tú puedes aportar te ayudan y valoran, ahora bien, cuando dejas de ser útil, en la mayoría de casos dejas de existir. Todo el mundo se olvida de ti.

Por eso quiero decirte, a ti que te involucras en todo lo que puedes, a ti que ayudas hasta reventar, que das mucho más de lo que podrías, que pares. O si no paras, por lo menos quiero que sepas que no te van a devolver todo eso que tú has dado. Y que probablemente muchos de esos a los que has ayudado, aquellos con los que has colaborado. Esos que antes te trataban con cariño y afecto, probablemente utilizaran el clásico si te he visto no me acuerdo. Así que por lo menos, hagas lo que hagas no esperes nada a cambio, porque será entonces cuando mayores sean tus desilusiones y disgustos.

UN ADOLESCENTE EN VENECIA!

Como sabéis los que me seguís empecé esta serie de Un Adolescente En…. en verano con mi viaje a París, pues estoy muy contento de informaros de que de aquí a no mucho tendremos una segunda parte. UN ADOLESCENTE EN…. ¡VENECIA!

Pero como no he estado nunca necesito de vuestra colaboración, dejadme en comentarios, o enviadme un mail, o un mensaje de Facebook o lo que queráisvenecia con cosas interesantes que poder hacer allí.

La cámara va a ir conmigo, así que igual a la vuelta tenéis pedazo de Video!!!

Y LA VIDA TE DIO UNA NUEVA LECCIÓN.

Cuando vas de puto amo, de sobrado por la vida, creyéndote el mejor y que no hay nada que pueda pararte llega un día y un momento en el que recibes la mayor lección de humildad, de valores, de ganas de vivir y de actitud del mundo. No lo organizaste, tampoco es algo que premeditases, simplemente sucedió. Tres personas que no conocías de nada estaban a punto de cambiar por completo la forma en la que ves las cosas. Y tú ni siquiera lo sabias.

Como siempre, estabas metido en todos los jaleos. Esta semana, un congreso. Ya fuiste el año pasado y no estuvo mal, pero tus expectativas eran demasiado altas. Este año repetías. Le diste una segunda oportunidad, te pasaste por el arco del triunfo eso que dicen de que segundas partes nunca fueron buenas. Y menos mal que lo hiciste. Jueves, 8 de la mañana. Y llegabas tarde, corrías por Bilbao, buscabas recortarle tiempo al cronometro como si de una carrera se tratase.

Lo conseguiste, llegaste puntual, te dieron las ultimas instrucciones y a tu compañero durante una hora. Un móvil. Muchos pensareis, ¿qué me está contando este niño de correr por Bilbao, de un móvil y de creerse el puto amo? Bueno, dejadme explicarme. Eras voluntario del congreso,  te tocaba vigilar la puerta de entrada y el móvil era para escanear las entradas de la gente. Para comprobar que todos estaban apuntados. ¿Mejor ahora?

Acabaste tu misión y devolviste el famoso teléfono. Decidiste entrar a

captura-de-pantalla-2016-11-06-a-las-22-46-35
Aquí tenéis a Lary, como siempre con una sonrisa.

oír las charlas. La verdad que no te hacia demasiada ilusión y sin saber porque entraste. Y una vez más, menos mal que entraste. Después de una actuación en directo el Euskalduna enmudeció. Subía por las escaleras una sirena, como ella misma se denominaba. Su sonrisa iluminaba el escenario, bueno, eso y algunas luces. Empezó a hablar, y a mi me conquistó. Hizo que yo, que soy un culo inquieto no quisiese ni pestañear para no perderme un solo detalle de todo lo que decía. Joder Guillermo, ¿vale ya de decir cosas que no tienen sentido no? Espera, que te explico. Hablaba Lary León, una chica sin brazos ni piernas que me estaba dando toda una lección de ganas de vivir.

Terminó su charla, tus pelos seguían de punta y tu sonrisa era de oreja a oreja. Momento de oír a dos hermanos cuya historia me impresionó también muchísimo. Para poneros en situación; uno de ellos era ciego y autista y al acabar la charla nos dio toda una clase de piano.

Y por ultimo, cuando parecía que nada podía mejorar llegaba un mejicano al que tampoco conocías a hablarte sobre drogas y alcohol. Pensaste que eso lo tenias muy visto, que vaya gilipollez. Y una vez más te equivocabas. Si Lary había hecho que te pegases al sillón, Pepe –que es como se llamaba  el ponente- tanto o más.

Sonará a topicazo, pero, al menos según nuestro profesor de lengua en el renacimiento un tópico era un tema literario que de tanto usarse se convertía en una formula fija. Y supongo que si tanto se usó es porque tendría algo de especial. Bueno, clases de literatura a parte y volviendo a nuestro tema…

No hay nada que no puedas conseguir. Esto no quiere decir que vaya a ser fácil o que el camino sea corto, pero si trabajas, luchas, eres constante y sobretodo, cuando no puedas más, haces las cosas aun mejor, no habrá nada que no puedas conseguir. Así que mañana empieza una nueva semana, levántate, empieza a ponerte en forma, empieza a estudiar o empieza a comer sano. Empieza eso que llevabas tanto tiempo queriendo hacer y siempre lo dejaste. Hasta mañana. Mañana es ese día. El día de comenzar a luchar por tus sueños y objetivos.